La nieve y el frío han vuelto a nuestras vidas con la esperadísima segunda temporada de Fargo. La primera entrega nos dejó fascinados con su fuerza visual y estética, con unos cuidados guiones, una extraordinaria dirección y con unos personajes, como los de Lorne Malvo (Billy Bob Thorton) y Lester Nygaard (Martin Freeman), que quedarán grabados en nuestros corazoncitos seriéfilos. Prueba de ello son los Premios Emmys conseguidos en 2014: Mejor Miniserie –derrotando a True Detective– y Mejor Actor en Miniserie o TV Film para Billy Bob Thorton. En Reino de Series hemos hecho los deberes y, os traemos las claves y los ejes centrales de esta temporada para que no os perdáis ni un solo detalle. AVISO: Esta entrada puede contener algún SPOILER.

En primer lugar, hay que dejar bien claro que la segunda temporada de Fargo es totalmente nueva: nueva historia, nuevos personajes y nuevos conflictos. Bien es cierto que hay un personaje que repite y funciona como hilo conductor entre la primera y la segunda entrega: Lou Solverson (Patrick Wilson). El padre de la agente de policía Molly Solverson es el eje central de esta nueva temporada.

La historia arranca en 1979, en la fría Minnesota, con un asesinato múltiple en una cafetería de la América profunda cometido por el joven Rye Gerhardt (Kieran Culkin). Lou Solverson acaba de regresar de la Guerra de Vietnam y junto al sheriff Hank Larsson (Ted Danson) se encargará de llevar a cabo la investigación de este asesinato, que no será nada fácil… Además, Lou tendrá que lidiar con sus propios problemas personales: la enfermedad de su mujer Betsy (Cristin Milioti) y la pequeña Molly (Raven Stewart). Pero por el camino hay otros muchos implicados

La familia Gerhardt, encabezada por la matriarca Floyd (Jean Smart), debe manejar el negocio familiar, que no es otro que mantener el control de la ciudad de Fargo y además buscar al pequeño Rye del que no saben nada desde suceso en el Waffle Hut. Aquí es donde entra en juego la familia Blomquist, con una gran Kirsten Dunst interpretando a Peggy, una empleada de un salón de belleza, que tiene mucho que esconder. La presentación de su personaje es uno de los mejores vistos hasta ahora en la serie, un personaje lleno de secretos y misterios que iremos descubriendo poco a poco. Ella y su marido Ed (Jesse Plemons) deben encubrir el “accidental” asesinato de Rye Gerhardt engañando y ocultando pruebas. ¿Cuánto tiempo aguantarán la presión? Este matrimonio de la América profunda recuerda ligeramente al personaje de Lester Nygaard, ¿no créeis?

Pero aquí no acaba todo. Porque todavía tenemos unos mafiosos más en la historia. Se trata del clan de Kansas City con Mike Milligan (Bokeem Woodbine) al mando, un personaje que se asemeja a Lorne Malvo, pero que no puede suplir el vacío que nos dejó ese maravilloso personaje. Los de Kansas City vienen dispuestos a arrebatar el negocio a la familia Gerhardt y a declararles la guerra.

Fargo sigue siendo una maravilla. Fargo sigue teniendo lo mejor de los hermanos Coen y los toques tarantinianos con su humor negro y ese aire sesentero. Además, la elección del elenco no podía ser mejor y los recursos de pantalla partida, que hemos podido ver en los primeros capítulos de la temporada, enriquecen la historia. La estética, el guion y la música van de la mano creando una pequeña obra maestra. Fargo tiene ante sus ojos el reto de la segunda temporada y un reto mayor: lograr superar el éxito de la primera temporada. De momento la serie creada por Noah Hawley promete darnos una dosis perfecta de violencia, humor y calidad.