Hay series que están bien sin más y que sirven para verlas mientras haces otras cosas (eeries para planchar), después hay series buenas, de esas que no te cansas de recomendar a todo el mundo, y después están esas series que deberían estar subvencionadas por el Ministerio de Sanidad. The Royals entra en ese último grupo porque vas a ganar años de vida viéndola.

Entrada libre de spoilers

The Royals nos cuenta el extravagante día a día de una ficticia Familia Real Británica (y tan ficticia, Elizabeth Hurley es la Reina de Inglaterra, imaginaos el potencial de la serie) con todo lo que eso conlleva: las fiestas nocturnas de los príncipes, la prensa sensacionalista, los eventos sociales, las tramas Lady Di… lo lógico sería que la verdadera Casa Real Británica ya hubiera pedido la retirada de la serie, pero tengo la teoría de que si no ha ocurrido es porque la Reina de Inglaterra está más enganchada que yo.

The royals serie

Los acontecimientos de The Royals empiezan tras la muerte del futuro heredero del trono, el hijo primogénito de la familia Real (muerte que por supuesto, todos olvidan tras dos episodios), hecho que pone patas arriba a la familia: el hijo mediano pasa a ser el nuevo heredero y se enamora de una plebeya, el Rey estudia abolir la Monarquía para que su familia pueda tener una vida normal, la Reina intenta reforzar el postureo de «somos la familia perfecta», y la princesa quiere romper ese postureo aunque sólo sea para fastidiar a su madre.

Pero como suele ocurrir en estas series, la trama es lo de menos. Lo realmente importante son las extravagancias, las inverosimilitudes, los personajes intentando autodestruirse con planes dignos de malo de dibujos animados, los peinados imposibles, los vestidos… Vamos, lo que solemos etiquetar como «las mamarrachadas». Y esta serie desborda mamarrachadas por todos lados.

Aunque a muchos os esté viniendo a la cabeza ahora mismo Pretty Little Liars, la verdad es que esta serie parece que continuamente esté invocando a Gossip Girl: el lujo, los ricos malcriados, la outsider que no pertenece a ese mundo, los desfiles, las drogas, los escándalos públicos, las fiestas de ricos, los bailes de máscaras, los secretos… elementos que hemos visto mil veces en las aventuras de los chicos de Upper East Side pero que aquí están llevadas a otro nivel, y es que Gossip Girl parece una ficción seria al lado de The Royals. Puestos a meter mamarrachadas, The Royals no ha querido quedarse a medias tintas, ofreciéndonos un drama que te sacará muchas carcajadas.

Hasta las fotos promocionales son GossipGirleras

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Otro elemento muy similar al de Gossip Girl es la banda sonora, y esto es todo un halago. Pocas series me han hecho descubrir tanta música y tantos grupos como Gossip Girl, casi al mismo nivel que Skins o Veronica Mars e incluso One Tree Hill, con la que The Royals comparte a su creador Mark Schwahn. Estoy seguro de que si a día de hoy continuara emitiéndose Gossip Girl, estas dos series compartirían banda sonora (banda sonora que se va actualizando en la lista oficial de la serie en Spotify).

The Royals es una de esas series que hay que ver con una buena copa de vino, un drama lleno de momentos divertidos y de momentos tensos, y con el que va a ser imposible aburrirse. No ganará ningún Emmy, pero ya se ha ganado mi corazón.