Apenas quedan días para finalizar febrero, y con él, para que finalice el reto seriéfilo del mes: ver una serie cancelada en su primera temporada. Si se os ha pasado por alto o eres como la mayoría de la gente y lo dejas todo para última hora, te recomiendo que sigas leyendo. Si te gusta el mundo de la publicidad y el ingenio y eres fan del gran RobinWilliams y su incesante humor, deberías echarle un ojo a The Crazy Ones, una sitcom (muy acertada) de la CBS estrenada en el 2013.
The Crazy Ones, en su primera y última temporada, nos cuenta la historia de la agencia publicitaria Roberts and Roberts, dirigida por Simon y Sidney, padre e hija (que ceden su apellido a la agencia como muy hábilmente habréis notado). Simon es un hombre divertido y despreocupado cuyos problemas no ven más allá de su complejo de Peter Pan. Por otra parte, su hija Sidney es seria y no se permite distracciones (es un poco estirada de más pero no hace daño a nadie). El equipo se cierra con Zach, la mano derecha de Simon y que se lleva a las chicas de calle; Andrew, el payasete incomprendido al que nadie toma en serio, y Lauren (Amanda Setton) alias “la secretaria tonta”. Lauren es un personaje un tanto estúpido curioso, ya que Amanda Setton, la actriz que le da vida, parece que solo hace papeles de rubia tonta pero sin ser rubia.Recordémosla en Gossip Girl: Penélope, la fiel amiga de Blair que no resulta ser tan fiel. En fin, ella no tiene la culpa de que la vean cualificada para ese tipo de papeles.
Algo que me gusta es que a veces recuren a caras conocidas como a la, ya caducada princesa de Disney Ashley Tisdale, sin dejar su papel de niña de papá, por supuesto.
Algo que me gusta es que a veces recuren a caras conocidas como a la, ya caducada princesa de Disney Ashley Tisdale, sin dejar su papel de niña de papá, por supuesto.

He preferido hablar un poco de los personajes porque en verdad, la series no es que sea muy compleja, los capítulo se desarrollan de manera algo repetitiva: un cliente quiere que la agencia le desarrolle una campaña, algo va mal y si no hacen algo extraordinario pierden al cliente, finalmente, todo suele salir bien gracias a las tonterías que hace el equipo, que en su mayoría son chistes o situaciones absurdas, al no ser que Kelly Clarkson cante jingles para Mc’Donals con connotaciones sexuales, entonces, los problemas se solucionan solos (nótese la ironía). Además, pasaré por alto que la cabecera es horrible y parece que esté hecha a desgana (o esa es mi impresión), pero bueno, nadie es perfecto.

Esto es lo que se conoce como un buen trabajo en equipo
En definitiva, The Crazy Ones es una comedia entretenida para pasar el rato, pero sin embargo, sus personajes carismáticos y la nostalgia que sentía hacia mi querido Williams (tan increíble como siempre) han hecho que me interese en verla y además, quiera finalizarla. Si me hacéis caso y le dais una oportunidad me entenderéis, seguro que a más de uno le entrará la risa floja.
Espero que os animéis y le echéis un vistazo, que cumpláis el reto del mes (aunque sea a última hora) y por supuesto, ¡que comentéis con vuestras opiniones!

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