Cuando todavía no le habíamos agradecido lo suficiente a MTV que nos regalase cosas como a Ylenia de Gandia Shore, Awkward, Faking It o Scream la cadena entrena Sweet/Vicious, llamada a convertirse en nuestra nueva serie favorita del año. Y todo esto sucede cuando pensábamos que MTV ya no podía hacer nada diferente y que sus días de convertirse en “la-cadena-polémica-pero-sin-pasarnos” habían terminado. Bienvenidos a la comedia negra de acción Sweet/Vicious, el nuevo desvelo de las asociaciones de padres cansinos católicos de América.

¿Qué es Sweet/Vicious?

Bajo el lema “Acabar con los Bastardos”, Sweet/Vicious nos traslada a un campus universitario donde dos estudiantes muy diferentes están destinadas a encontrarse para acabar con los depravadores sexuales. Jules Thomas (Eliza Bennett) es la típica universitaria de película americana: rubia, vestida como Taylor Swift (cuando era vainilla), buenas notas y miembro de una fraternidad a la que ya perteneció su madre. Al otro lado tenemos a Ophelia Mayer (Taylor Dearden, hija de Bryan Cranston), cumpliendo la cuota de “hacker en serie juvenil” porque Pretty Little Liars ha sentado cátedra. Ophelia es el prototipo de chica de buena familia que quiere romper con todo: rebelde, amante de lo ilegal, sedoso pelo verde que envidian las Sweet California y traficante de marihuana y exámenes robados.

Y como suele suceder en la vida real, nada es lo que parece. Jules tiene una doble vida y por las noches abandona la fraternidad para enfundarse el traje de ninja, recorrer el campus y repartir justicia. Como todo superhéroe que se precie, un oscuro pasado atormenta a la chica perfecta que no descansará hasta limpiar la universidad de amenazas. En una de esas noches de ajustar cuentas, la enmascarada Jules tropieza con Ophelia que, testigo en la sombra de su labor secreta, no parará hasta descubrir su identidad. Tampoco lo tendrá muy complicado, recordemos que aprendió a hackear con Caleb y Mona en Rosewood. Y así es como empiezan a patear culos juntas.

¿Qué la hace diferente?

MTV ahonda con valentía en dos temas que se han convertido en una lacra social en Estados Unidos: las violaciones en los campus universitarios y la discriminación racial. Y lo hace sin frivolizar ni dar rodeos, empoderando a sus protagonistas femeninas que actúan de forma contundente contra los agresores. Este hecho contrasta especialmente con la pasividad que en la serie muestran los organismos universitarios y el departamento de policía frente a los depravadores sexuales. No escapan tampoco de la mordaz crítica los privilegios que tienen los hombres blancos, las ventajas de ser deportista o la “cultura de la violación”, tan instalada en algunos aspectos de la vida universitaria como son las fiestas de las fraternidades.

Otro de los puntos a favor de Sweet/Vicious es la química en pantalla de las dos protagonistas principales. MTV se ha caracterizado en los últimos años por realizar maravillosos castings y encontrar actores poco conocidos que pronto se convertirán en tus mejores amigos y fuente de tus shippeos (véase Scream, donde todos pueden casarse con todos o Faking It). Digámoslo así, si alguien tuviese que reventar vidas por mí, yo elegiría a Jules y Ophelia.

Hay que tener mucho valor para tratar un tema tan controvertido y tan de actualidad como es el consentimiento, los abusos, los privilegios y la “cultura de la violación” y su creadora, Jennifer Robinson, ha demostrado que es capaz de hacerlo. Y además hacerlo muy bien, con respeto pero sin edulcorar. ¿Está el público preparado para una serie así? ¿Gustará a la audiencia norteamericana que les explote en la cara su permisividad y pasividad frente a una realidad tan grave? ¿Serán las víctimas de abusos capaces de ver la serie? ¿De sentir que están representando con tacto, veracidad y respeto una situación tan devastadora? Pues eso tendremos que verlo pero desgraciadamente las cifras de audiencia de momento no acompañan así que disfrutemos de los 10 episodios que tendrá la primera temporada.

Si os gusta Kick-Ass, aquí tenéis una versión actualizada de la Hit Girl interpretada por Chloë Grace Moretz, con un toque de Sucker Punch y el concepto de “justicia” que Ellen Page plantea en Hard Candy. Que no os asuste la sombra de la cancelación, Sweet/Vicious es una serie necesaria, atrevida y que pone en la palestra la necesidad de tomar conciencia y actuar en consecuencia. Y si no lo hacen los organismos oficiales, ya tenemos una alternativa: guardianes vigilantes que aplicarán justicia. Os dejamos el tráiler.