Lejos queda ya el 2013, año en el que Masters of Sex se convirtió en una de las revelaciones de la temporada. Con una primera temporada brillante a sus espaldas -y una segunda bastante decepcionante- la serie ambientada en los años 50 y 60 narra la historia de William Masters y Virginia Johnson, su estudio sobre la sexualidad humana y sus efectos en el cuerpo humano, que supuso toda una revolución sexual en la época en Estados Unidos.

Una serie que trata un tema tabú como es la sexualidad humana pero de una manera científica, sin transformarse en algo vulgar.

Michael Sheen as Dr. William Masters and Lizzy Caplan as Virginia Johnson in Masters of Sex (season 2, episode 6) - Photo: Michael Desmond/SHOWTIME - Photo ID: MastersofSex_206_1192

«I’m broken, and you are the only one who can fix me»

Pero Masters of Sex es más que eso, es una historia sobre el amor, sobre la represión reflejada en William Masters (Michael Sheen) y sobre el feminismo representado en su protagonista, Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Una larga lista de pros y contras rodean a esta serie. Unos la critican tras su segunda temporada, otros la siguen amando. Por eso, en Reino de Series os traemos algunos motivos a favor y en contra de la serie de Showtime ante el eminente estreno de su tercera temporada el próximo 12 de julio.

En España podremos disfrutarla tan solo un día después de su estreno en Canal + Series.

A favor

  • La complejidad y profundidad de sus personajes protagonistas. El dúo Masters-Johnson y su relación profesional llena de matices y que va más allá del estudio sexual que ambos comparten.

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  • El drama del matrimonio Scully, que toca el tema de la homosexualidad y de la represión. Las grandes interpretaciones de Allison Janney (diosa del universo) y Beau Bridges hacen que tengamos un inmenso afecto por este “peculiar” matrimonio.
  • La época narrada permite inzap-masters-of-sex-season-2-episode-3-fight-ph-006troducir temas como el machismo, el racismo o el feminismo unido a la cultura estadounidense de los años 50 y 60.
  • El brillante capítulo de la segunda temporada tituladoFight, uno de los mejores de toda la serie. Con un histórico combate de boxeo de fondo, el capítulo explora la relación profesional-amorosa de Bill y Virginia a través de una metáfora sobre la lucha (fight) que han experimentado (y experimentan) en sus vidas. Y este capítulo nos recuerda, queramos o no, al mítico “The suitcase” de Mad Men con el que guarda algunos parecidos.

En contra

  • En la segunda temporada la serie se puso el disfraz de culebrón. Eso sí, un culebrón con mucho estilo y glamour.
  • La sensación de que la serie se encontraba en un permanente standby.
  • La inclusión de tramas de relleno como la del doctor Langham (Teddy Sears), que no fueron a parar a ningún sitio.

La segunda temporada terminó con la vida de Virginia Johnson desmoronándose a cada paso: sin sus hijos, con el boicot en la publicación del documental sobre la revolución sexual y con un 635710827953278982-XXX-MastersofSex-304-0747-dcbúnico apoyo: Bill Masters. Libby Masters buscando el «cariño» que en su casa no le dan y soportando a un marido cada vez más unido a otra mujer…

La tercera temporada comienza con un salto de cinco años. La trama se sitúa en 1966, en plena revolución sexual descubriendo el impacto que ha tenido el estudio que Masters y Johnson han llevado a cabo. El cartel promocional nos recuerda al popular juego Twister, insinuando un posible affair entre Virginia, Bill y Libby. La revolución sexual ha llegado y tendremos que esperar para ver cómo han evolucionado los personajes en esta nueva entrega.

¿Necesitáis algún incentivo más para ver la nueva temporada de Masters of Sex? Josh Charles, nuestro querido Will Gardner en The Good Wife, aparecerá en algunos capítulos. Así que razón de más para ponerse al día y engancharse a la tercera temporada que podremos ver a partir del 13 de julio en Canal + Series. Y para que la espera sea más amena para los fans os dejamos con el spot promocional titulado “The sexual revolution”: