Todos los que hemos aguantado durante las eternamente largas ocho horas y media que nos ha robado esta segunda entrega de la serie de Pizzolatto, nos hemos dado cuenta de cuál es la verdadera finalidad de la serie. Al menos en esta temporada. Los diálogos enrevesados y rozando el absurdo que ya desde su comienzo el año pasado eran la marca de identidad de la serie, vivían en la línea que separaba a la serie marca HBO de la autoparodia. Y lo hacían, ha quedado más claro que nunca, únicamente gracias a unas interpretaciones que la salvaban de cruzar esa línea.
Pero sin poder sostenerse en esas interpretaciones, obviamente ha pasado lo que tenía que pasar. True Detective se ha lanzado de cabeza y sin salvavidas a la piscina de la autoparodia. Y lo ha hecho de una manera deliciosamente inconsciente, lo que hace que sea aún más histéricamente gracioso. Así que, como somos así de buenos y nos gusta sacarle todo lo positivo a las cosas, no podíamos hacer nada mejor que hacer una lista de los cinco mejores sketches que nos ha dado la temporada. Esos que fácilmente podrían haber salido de un episodio cualquiera de Saturday Night Live.

 

El Concierto de la Pava Melancólica

Un antro de mala muerte. Semi-penumbra. Dos personas muy serias teniendo una conversación muy seria. Y una pava cantando canciones melancólicas de fondo. De repente, ambos se quedan mirando ensimismados a la Pava Melancólica, pensando en la insoportable levedad del ser. O en la filosofía de las manchas de humedad. La gracia, de todos modos, consiste en repetir el sketch como chiste recurrente una y otra y otra vez a lo largo de la temporada. Como una manera de asegurarnos de que sí, efectivamente, a pesar de la cantidad de minutos de atención que le han dedicado a la Pava Melancólica, la muy desagradecida sigue lloriqueando sobre la vida.

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La Pava Melancólica llora sabiendo que será lo único que seremos capaces de recordar

 

La importancia de llamarse Stan

Este sketch es uno de mis favoritos de la temporada, y se basa completamente en el absurdo. En el humor absurdo. Como, seamos sinceros, la temporada al completo. Este chiste requiere una preparación muy meticulosa, una preparación que Pizzolatto supo llevar a la perfección. Concretamente, hay que asegurarse de no hacer nunca mención a un personaje llamado Stan. Esforzarse mucho en conseguir que nadie sospeche siquiera de su existencia. Y de repente, ZAS, muy dramáticamente, poner al personaje principal de turno a sufrir enormemente por su muerte. Obviamente, su nombre se repetirá constante y dramáticamente a lo largo del episodio. Todo ello, por supuesto, se lleva puntos extra por contar con las insuperables habilidades interpretativas de ese genio del humor involuntario llamado Vince Vaughn.

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«Si repito el nombre de Stan muchas veces, igual se creen que sé quién es»

 

Ser o No Ser: Filosofía Para Principiantes en Manchas de Humedad

Como comentaba antes, la segunda temporada de True Detective ha contado con ese maravilloso añadido de Vince Vaugh demostrando que ve a Emily de Pretty Little Liars como inspiración interpretativa. Y True Detective ha hecho un trabajo estupendo utilizándolo para regalarnos sus mejores momentos. Uno de ellos, por supuesto, es esa inolvidable escena en la que la serie nos regala uno de sus monólogos tan característicos. Uno de esos monólogos en que contempla la crueldad de la existencia y otras cosas muy serias que nos tomamos en serio porque esta es una serie muy seria. Uno de esos monólogos sobre… manchas de humedad. El chiste se escribe solo.

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El sentido de la vida en dos manchas de humedad

 

Nombres Serios Seriamente al Azar

En realidad, más que un sketch, esto es un chiste recurrente que envuelve a toda la temporada. Y que, realmente, no es más que un maravilloso ejercicio de improvisación que ha ido dando lugar a la temporada en sí. ¿Que en qué consiste? Pues muy sencillo: durante cualquier diálogo aleatorio, los actores irán intercalando nombres propios elegidos completamente al azar, inventándose así personajes de los que ni hemos oído hablar, ni volveremos a ver en ningún momento. El truco nuevamente consiste en no perder la compostura y decirlos con un tono muy serio, dando a entender que son la clave de todo en la vida. Como las manchas de humedad.

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«Memoricé un libro de nombres de pequeña, obviamente gano True Detective, bitch»

 

Trolleando a Vince Vaughn

Hay muchas maneras de decirle a Vince Vaughn que hay ladrillos con unas habilidades interpretativas mucho más amplias que él. Y, seamos sinceros, todas son divertidas. Pero ni una sola es más divertida que decírselo claramente y a la cara. Disimulándolo y sin venir a cuento entre un par de líneas de diálogo. Solo por este momento, casi podemos decir que la temporada de True Detective mereció la pena. Casi.

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«You can’t act for shit»

 

Obviamente, se quedan muchos momentos en el tintero. Al fin y al cabo, esta temporada de True Detective ha sido una mina absoluta de humor involuntario. El problema es que no todos sus sketches son fáciles de traducir en palabras, porque resulta difícil transmitir el verdadero absurdo de la situación en todo su esplendor. Otros simplemente resultan tremendamente graciosos de la manera más triste posible, como ese culebrón noventero que era el personaje de Taylor Kitsch (y además, es tan frustrante que fueran capaces de desaprovechar la presencia de Tim Riggins en HBO no dándole ni una puñetera escena tórrida en condiciones que es mejor simplemente ignorar el tema). Y otras tienen un chiste que sabemos que está ahí, pero no acabamos de encontrarlo del todo, como ese maravilloso anuncio de autopistas que es la temporada en su conjunto. Pero es que el humor de True Detective a veces necesita su propia guía de interpretación. O unas manchas de humedad.