Hay series que son la definición tal cual de WTF. Algunas, de forma completamente involuntaria, lo que, por sí mismo, acaba convirtiéndolas muchas veces en auténticas joyitas de las que casi que mejor no nos perdemos ni un solo episodio. Otras, de forma voluntaria, aunque con tan malísima pata que no hay forma humana de que consigan aquello que se plantean hacer. Y a veces, cuando se alinean los planetas, los dioses televisivos nos regalan alguna joyita, de esas que ya de entrada son plenamente conscientes de lo surrealista de su premisa, y que saben aprovecharlo estupendamente.

Un ejemplo claro de ello es la británica Tripped, que pudimos ver hasta hace unas semanas en Channel 4. ¿Que de qué va, preguntáis? Pues poneos en situación: después de que la despedida de soltero de su amigo Danny le deje más claro que nunca a Milo que ha pasado a ser más una molestia en su vida que el mejor amigo que era antes, decide irse a su casa a pegarse un viaje vía setas. Viaje que acaba transformándose en el mejor, peor y más ridículo viaje de su vida cuando otra versión de Danny aparece desde una realidad alternativa, solo para ser «asesinado» delante de sus ojos y tras avisarle de que todas las versiones de Danny y Milo están siendo perseguidos y asesinados en todas las distintas realidades alternativas.

Partiendo de esa base, Tripped sigue a los dos amigos dando saltos de una realidad a otra, cada una con su punto un poco (o un mucho) absurdo, pero consiguiendo al mismo tiempo que todo tenga un cierto sentido (y mucho sinsentido) dentro del contexto.

Realmente, Tripped es una especie de buddy comedy con todo lo que eso implica. Muchas de las situaciones, chistes y demás enredos en los que acaban viéndose envueltos los protagonistas vienen precisamente de ahí, y la serie en general sabe aprovecharlo bastante bien. Además, consigue muy fácilmente que entiendas la relación de ambos dos y lo que les saca de quicio al uno del otro.


Llega un punto en que, sin perder en ningún momento de vista que lo que es realmente es una comedia con un punto absurdo, consiguen que te dé un poco de pena cuando Milo se siente completamente dejado de lado cuando Danny elige constantemente a Kate (una Kate, por cierto, que también tiene distintas y maravillosas versiones en todas y cada una de las realidades), y que quieras arrearle un par de merecidas collejas al mismo tiempo.

Durante los cuatro episodios que dura esta primera (¿y única? Quién sabe…) temporada, van metiéndote sin que prácticamente te des cuenta en todo el universo de realidades alternativas que han creado, e igual que los protagonistas, pasas a aceptar lo absurdo de la premisa y a dejarte llevar por ella. E incluso a verle un poco de sentido, aunque, por supuesto y como no podría ser de otra manera, siempre gana el sinsentido, puesto que Tripped no sería ni la mitad de lo maravillosa que es sin ese sentido tan genial del absurdo que tiene, y que al fin y al cabo es la base de toda la serie.

Al final, por supuesto, nos deja con muchísimas ganas de más y, como no podría ser de ninguna otra manera, con muchas más preguntas que cuando empezamos. Preguntas que, por supuesto, somos plenamente conscientes de que tendrán una respuesta tremenda y adecuadamente absurda si se les da la oportunidad de llegar a responder. Ahora simplemente nos queda esperar y ver si deciden darnos una segunda temporada de este viaje absurdo tan maravilloso.