Esta semana en Juego de Tronos (Game of Thrones) nos hemos quedado más de piedra que Jorah, gracias a un capítulo titulado «The Door» porque se ve que «La puerta al trauma» era demasiado largo.

Además, Benioff y Weiss nos querían dejar muy clarito que la serie comienza a acercarse a su recta final y, por ello, han resuelto de forma sorprendentemente rápida algunos interrogantes.

[AVISO DE SPOILERS: No sigas leyendo si no has visto el capítulo o si no te gusta autocastigarte. No eres Dobby, ni Ramsay, y no queremos que nos demandes].

Sansa / Jon Juan de las Nieves

Sansa, acompañada de Brienne, se ha reunido con Meñique, un personaje que debería crear su propia línea para viajar, algo así como Transportes Baelish, porque aparece y desaparece (¿tendrá trasladores?) de los sitios casi en un abrir y cerrar de ojos (con permiso de Arya, digo Nadie).

«Si no lo sabías, eres un idiota. Y si lo sabías, eres mi enemigo»

Meñique ha confesado que estaba preocupado al enterarse de que Sansa huyó de Winterfell, pero, por una vez, ésta le ha puesto los puntos sobre las íes (se oyen campanas de fondo) reprochándole que al protegerla la entregó a un psicópata, cosa muy normal, y arrojando sobre él multitud de acusaciones dolorosas.

«Cómo conocí a Brienne. Capítulo 2»

Después, en el Castillo Negro han seguido trazando el plan para recuperar Winterfell, y hemos vuelto a ver a una Sansa mandona –seis temporadas le ha costado- que confía más en su apellido que en el de su hermano. Pero dejemos los dramas a un lado, porque mientras tanto Cómo conocí a Brienne sigue avanzando. Esta semana Tormund le ha lanzado una miradita provocadora a la que ella, bueno, ha correspondido con un gesto de asco muy romántico (para los arcoiris ya están Sam y Guilly).

Islas del Hierro

«¡Maté a mi propio hermano! ¡Bien! ¡Lo habría hecho antes! ¡Eres el amo! ¡Te queremos!»

La Asamblea se acerca. Los habitantes de las Islas del Hierro se dirigen hacia el acantilado (insertar música de los siete enanitos), el sitio más indicado para elegir al sucesor de su rey que acaba de ser asesinado arrojado al vacío. La candidata es Yara… hasta que llega su tío Euron, ese hombre que rechaza apoyar a una mujer, que además es su sobrina, para conseguir gobernar alegando que va a apoyar a Daenerys, y a su pueblo le parece bien, ojo, porque la Khaleesi tiene tres dragones y, bueno, Yara tiene a Theon.

A ambos no les queda otro remedio que huir llevándose parte de la flota, justo en el momento en el que Euron va a ser ahogado coronado con una corona que curiosamente no es de hierro por el hermano perdido del señor Xenophilius Lovegood, que hace un cameo como sacerdote y, aunque casi se carga a Euron, podemos estar seguros de que éste no tiene ningún Torposoplo en los oídos.

Daenerys

Jorah ha confesado su amor, pero nuestra Khaleesi es la reina en mandar a la gente a la friendzone, porque sí: ella, con todos sus títulos, es también humana (como el nuevo disco de Chenoa).

Ay, Jorah la exploradora, no te preocupes si cada vez te quedas más de piedra, hoy no has sido el único que se ha quedado así con el agradable final de capi que nos han preparado y, además, a Daenerys no le importas: ella sabe de tus increíbles habilidades para encontrar a la gente y sólo quiere que las pongas en práctica para buscarte la cura a tu enfermedad. Podría ser peor (que se lo digan a las cenizas de los khal-cinados).

Bran

🎶 «Las cagao, las cagao, el caminante te ha tocao» 🎶🎤❄

Bran, también conocido como el pesado intertemporal, se nos aburre y decide probar un ratito el escenario de TWD, pensando que no le verían y que sería una experiencia alucinante y grandiosa, pero no. Lo verdaderamente grande ha sido su caraja insensatez.

Se nota que este capítulo lo ha dirigido Jack Bender, un hombre que creó algunos de los mejores episodios de Lost (como el mítico The constant) y que en GoT ha metido el acelerador y ha sabido moldear perfectamente la trama entre lo conmovedor y lo angustioso. Sí, porque inocentemente nos quejábamos de la Boda Roja, ese capítulo que fue un paseo agradable y feliz comparado con éste. Pero vayamos por orden.

A los celebis hijos del bosque se les fue el experimento de las manos más que a los políticos la crisis y, lo que querían que fuera un arma, se ha convertido en el ejército más grande de todos los tiempos: los Caminantes Blancos. Y, casualmente, Bran ha sido tocado por uno de ellos, el Rey de la Noche.

«Por favor, grupo de metal ya»

Aunque si la cosa se hubiese detenido ahí, en la metedura de pata de Bran, tal vez seguiríamos felices y contentos. Error. Al dejarle una marca en el brazo, la magia de la cueva en la que estaban ya no protege a nadie y los Caminantes (también clientes asiduos de Transportes Baelish) llegan al refugio. Desastre.

Mientras tanto, Bran visita una última memoria acompañado del Cuervo de Tres Ojos (que antes le había dicho que había llegado el momento de que «se convirtiera en él». ¿Literalmente? No lo sabemos) y Meera le grita que necesitan a Hodor. Años después Bran posee a Hodor desde el pasado (ya conocíamos su faceta de cambiapieles) creando una especie de vínculo intertemporal.

Ahora es cuando comienza lo malo, porque, hay que reconocerlo, entre la muerte de Dobby en su momento, y la del personaje de hoy en GoT no ganamos para disgustos. Primero perdemos a Summer que representa la muerte del verano, por lo que ahora, más que nunca, Winter is coming Winter has come. Pero teorías aparte, lo cierto es que con los lobos pasa algo extraño. No dejan vivo ninguno. Ya solo quedan Ghost y Nymeria. Y como sigan así me da que no van a dejar ni media.

Algunos héroes no llevan capa. Aguantan puertas.

Después, perdemos a Hodor. Casi nos gustaría no haber sabido tan bien por qué repetía constantemente esa palabra, que en realidad era su misión («Hold the door»), el símbolo de un plan retorcido por parte de los guionistas (y puede que R. R. Martin) en el que Willys veía su propia muerte y se quedaba tan traumatizado que no podía pronunciar otra cosa. Gracias Bran: la lías parda y encima después obligas a Hodor a sacrificarse para poder huir TÚ de tu propio error. ¡Tantas veces que te ha cargado en la espalda y ahora tú te lo cargas! Todo ok.

En definitiva, el resumen de Bran en este capítulo sería el siguiente: «¡Pero NO toques! ¿¡Por qué tocas!?» Y el de Bran en la serie: «¡Pero no lo hagas!» «¡¡Anda que no, aunque me caiga desde lo alto de una torre, oye!!».

ADEMÁS

  • En Mereen Tyrion sigue tyrando de los hilos para derrotar a los Hijos de la Arpía. En esta ocasión se ha reunido con Kinvara, una sacerdotisa de Volantis que parece estar dispuesta a ayudar -mientras no se quite el collar- y que también obedece al Señor de la Luz.
  • «No sólo los malvados mueren»

    Siguiendo con su entrenamiento, Arya tiene su primera misión para servir al Dios de Muchos Rostros: acabar con la vida de una actriz, llamada Lady Crane, que participa en una obra de teatro sobre la coronación de Joffrey. A pesar de que le dice a Jaquen H’ghar que la va a envenenar, su mirada refleja que olvidar el pasado no es fácil. ¿Será capaz de asesinar a una mujer posiblemente inocente?

 

En definitiva, ¿qué ocurrirá la próxima semana? ¿Estará Bran marcado para siempre? ¿Se estará convirtiendo lentamente en Caminante? Aunque caminar, lo que se dice caminar… ¿Pedirán los traductores españoles que Jaime vuelva otra vez a tirar a Bran? ¿O mejor, lo llevarán con Ramsay? ¡Nos vemos en los comentarios! Y recordad que podéis leer los anteriores recaps aquí.