Con motivo del estreno de Better Call Saul el lunes 9 de febrero, Movistar Series nos invitó ayer a ver el primer episodio de la serie para que vengamos a contaros qué esperar de ella. Sin andar con muchos rodeos tenemos que reconocer que es digna de su predecesora. 
Better Call Saul razones Reino de Series
Como todos sabréis Better Call Saul es un spin-off nacido de uno de los mejores personajes de la concluida, y ya mítica, Breaking Bad. La serie se centra en el personaje de Saul Goodman, el abogado que saca de cualquier lío a criminales que contratan sus servicios, el soluciona-problemas por excelencia que siempre tiene respuesta para todo y método para librarse de cualquier complicación. En Better Call Saul conoceremos al personaje en profundidad y para ello nos trasladamos a 2002, seis años antes de cruzarse con Walter White, cuando Saul todavía se llama Jimmy McGill y está comenzando a construir su negocio. Una precuela que da una gran libertad a Vince Gilligan y Peter Gould para poder hacer lo que deseen con la serie.
En Breaking Bad conocimos de manera superficial al personaje, ahora es el momento de saber cómo se formó el genio de la abogacía, su pasado y su futuro. Algunos os preguntaréis si es una serie de abogados al uso, dejadme aseguraros que no. Better Call Saul es una serie criminal, de un abogado con ganas de dinero y de poder, no de justicia. El actor protagonista Bob Odenkirk asegura que Better Call Saul es “la historia de los orígenes de un superhéroe”, un héroe que siempre busca su beneficio personal por encima de la ley y sus clientes.
Partiendo de su personaje en Breaking Bad podríamos haber esperado una serie cómica, o al menos más cómica de lo que, en principio, se presenta. La serie será mucho más seria de lo que esperábamos porque es lo necesario para contar la historia del personaje. Tiene una concepción más oscura que la equipara al tono de Breaking Bad.
Better Call Saul qué esperar Reino de Series

Es, de nuevo, una serie que narra la construcción de un imperio, de cómo Jimmy se convirtió en Saul y acabó haciendo anuncios cutres que lo llevarían a representar al mayor narcotraficante de los últimos años. Así que podemos esperar una relación de drama-comedia bastante inclinada al suspense, aunque no faltará la diversión.

La serie cuenta con una estética que viene de la mano de Breaking Bad, unos planos cuidados y una fotografía exquisita, las calles de Nuevo México vuelven a llenar nuestras pantallas aunque con un tono menos desértico y por tanto con una gama de colores bastante más amplia. Better Call Saul, como su predecesora, se tomará su tiempo para contar las cosas, para presentar a los personajes, las tramas y las heridas de Jimmy sin perder la frescura de un abogado en busca y captura de su ticket dorado.
También podemos esperar, y sé que esto os interesa bastante, muchas caras conocidas. Empezando por el confirmado Jonathan Banks (Mike Ehrmantraut) encontraremos a los personajes que han formado parte de la vida de Saul y, aunque muchos no son conocidos por el público todavía, el abogado también se cruzará con personajes que han pasado por nuestra pantalla más de una vez.  Mike Better Call Saul Reino de Series
Según Vince Gilligan son “conscientes de la presión que supone estar a la altura de Breaking Bad, pero Better Call Saul es una serie completamente diferente”. La precuela se presenta con mucha carga sobre sus hombros pero hace los deberes con creces, incluso podríamos llegar a decir que los primeros episodios son mejores que los inicios de Breaking Bad y si no me creéis (y en estos momentos estáis maldiciendo mi nombre) os invito a que veáis los dos primeros episodios.
Movistar Series se sube al carro de traernos las series al día siguiente de su emisión en USA y estrena la serie con dos episodios, el día 9 podremos ver el capítulo piloto y el martes 10 el segundo. A partir de ahí cada martes habrá un nuevo episodio hasta completar los 10 de la primera temporada. 
Better Call Saul se une a los más de 40 títulos que emite Movistar Series completamente bajo demanda dando un paso más hacia el futuro de las series de televisión en España, un futuro sin límites temporales y donde el espectador decide cuándo y cómo ve lo que quiere ver.