Cuando escribí la entrada sobre lo que nos esperaba de series superheróicas, mencioné Agent Carter, la serie puente de la ABC con la que pretendían hacernos más llevadero el largo parón de Agents of SHIELD. En esa entrada dije además que si merecía la pena volvería a hablar de ella, ya que aún no la había podido ver, y tras acabar de ver el último capítulo, no puedo más que sentarme delante del ordenador para escribir esta entrada recomendando encarecidamente su visionado. Ah, por cierto, lo siento mucho pero aquí va a haber spoilers a tutiplén.

La serie nos ha presentado a Peggy Carter (Hayley Atwell repitiendo el papel de la película del Capitán América). En esa película, la señorita Peggy demostró ser una mujer de armas tomar y ayudó al Capi a salvar el mundo. Pero tras su “fallecimiento”, Peggy tiene que volver a la rutina, y aunque sigue siendo una agente del SSR, esa agencia gubernamental súper secreta, su rol ha pasado a ser un poco más desapercibido. La pobre Peggy ahora se encarga de llevar cafés y de sufrir las burlas de sus compañeros por ser una mujer.
Este ha sido uno de los puntos fuertes de la serie, la ambientación, perfecta en todos los sentidos. Han cuidado tantos detalles que han añadido hasta los seriales radiofónicos, en este caso siempre protagonizados por el Capi salvando a alguna pobre mujer. Hemos difrutado viendo cómo realizaban los efectos especiales y hasta hemos tenido algún capítulo en el que han jugado muy bien con las escenas de acción de nuestra querida English y las de la radio. Porque sí, Peggy se ha dedicado a dar mamporros a diestro y siniestro. ¿Y cómo ha sido posible, si sus compañeros pasaban de ella?Agent Carter - Una fantástica historia de espías
El causante ha sido Howard Stark, amigo de Peggy desde la película del Capitán, quien ha sido acusado de haber vendido sus inventos a los enemigos. Él asegura que le han tendido una trampa, pero no puede convencer a nadie, así que le pide ayuda a Peggy, quien deberá convertirse en una agente doble para poder demostrar la inocencia del señor Stark. Pero no estará sola, Howard le ofrece como ayudante a su leal mayordomo, Edwin Jarvis, interpretado por un fantástico James D’Arcy. Si me preguntan a mi, diré que ha sido uno de los mayores aciertos de la serie. Un tipo tan educado, tan servicial, que haría lo que fuera por su señor ¡y por su esposa! Nada de ir a interrogar a nadie, que ha prometido a su señora hacerle la cena. La timidez de Jarvis es el contrapunto perfecto a la osadía de Peggy. Sin duda una pareja muy peculiar y que ha compartido momentos para el recuerdo.

Agent Carter - Una fantástica historia de espías

Poco a poco han ido desenmarañando una historia de espías de las de antes, de las buenas de verdad, con muchos giros en la historia, con acción en todos los capítulos, con finales que te dejan con ganas de más y, lo más sorprendente, con las muertes más sentidas que he visto hace mucho en una serie. Estamos acostumbrados a ver en otras series de acción cómo mueren personajes secundarios sin ton ni son, y llega un momento que nos hemos insensibilizado porque los personajes también lo han hecho. Mueren agentes en una redada, mueren inocentes en un fuego cruzado, pero no pasa nada, una pequeña mención (y a veces ni eso) y tira para adelante. Pero aquí no. Aquí el trato de la primera muerte me dejó anonadado. Un personaje que se veía secundario desde el principio, un agente tontolaba que no sabes ni cómo ha llegado allí. Lo matan y en vez de saltar a una escena en plan:

– fulanito ha muerto 
– ¡maldita sea, lo vengaremos!
Y nos olvidamos de él, han decidido pasar a un auténtico momento de luto. La oficina está destrozada, nadie se esperaba que pudiese morir nadie. Y el jefe lo tiene claro. La culpa es de Stark. Da igual que sea inocente o culpable, es por lo que ha pasado con sus inventos que esa persona ha fallecido, y por eso tienen que ir a por él. Pero es que la escena no acaba ahí. Peggy, que es más culpable aún que Stark de esa muerte (de forma indirecta también, claro) sufre la que más por ella. Creo que nunca una muerte de un secundario tuvo tanto protagonismo en una serie. Y eso me ha gustado. Porque le da otro tono a Agent Carter, otra punto con el que se distancia más del resto de series.

Agent Carter - Una fantástica historia de espías

Y ya saltando directamente al final (no es una referencia a lo que le pasa al jefe Dooley), la última escena me ha encantado. La aparición de Armin Zola en la misma celda que el villano de la serie, el Dr. Fennhoff (también conocido como Dr. Faustus), dando a entender cómo Hydra consigue cierta habilidad en la serie de Agents of SHIELD (ejem, ejem, you will comply…ejem).
Vamos, que por ambientación, por la trama, por los personajes, por los múltiples guiños al universo Marvel, por la grandiosa Carter, por el enorme Jarvis, por todo, no puedo más que acabar como empecé esta entrada. Recomendando su visionado sí o sí. Los 8 capítulos mejor aprovechados de una serie (con permiso de Galavant, of course). Y vosotros, ¿estáis tan deseosos como yo de ver una segunda temporada?